27 de Junio de 2003
La performance. Su creación. Elementos
Un espacio que puede quedar
materialmente definido tanto por el movimiento del performer, como por
la iluminación producida por un foco emisor cualquiera, o por el
conjunto de elementos objetuales combinados que intervienen en la
acción misma. De este modo, el desplazamiento del performer a lo largo
de una línea de recorrido, marcará el espacio tanto como las posibles
señales de luz producidas por una serie de velas encendidas situadas en
ese mismo recorrido o por las generadas al dejar caer, por ejemplo, una
serie de objetos diversos a lo largo de la trayectoria en cuestión. Y
este espacio ya determinado no sería sólo un lugar en donde el
performer se desplaza y ocupa sucesivamente, sino que debía ser sentido
como materia, como cuerpo, equivalente al cuerpo del performer que allí
interviene. Para ello trato de establecer un contacto de igual a igual
con el objeto, evitando que éste sea tratado como un utensilio al
servicio de mi propia acción. Trato de relacionarme con las cosas
considerándolas al mismo nivel que mi cuerpo-materia: yo soy tan objeto
como el objeto con el que me relaciono en la acción. Si una hoja de
papel interviene en mi pieza, por ejemplo, procuro sentirme tan hoja de
papel como ella. De ese modo provoco una relación distinta y facilito
la captación del espacio envolvente como materia, como cuerpo. Pero
el espacio podrá ser tratado de maneras muy diversas. Ya he hablado de
que la iluminación por cualquier tipo de foco emisor, marca o determina
un espacio; y también del hecho de señalar o de apropiarse de un
recorrido realizado o a realizar como lugar de desarrollo de la acción.
Pero haré mención también de la posibilidad de hacer uso de diversos
espacios simultáneos, al modo de algunas intervenciones futuristas,
cuando existan, naturalmente, los medios y condiciones de actuación
conjunta con otra u otras personas a la vez, desarrollando acciones
independientes unas de otras, extrañas entre sí, o en todo caso,
provistas de un frágil nexo que las una. A este respecto, recuerdo una
frase de Mario Merz que decía: Un árbol y un bosque ocupan el mismo
tiempo pero distinto espacio. Estaríamos tratando de esto tal vez: de
la conjunción entre un árbol y un bosque. Aunque también haré mención
de la posibilidad de intervención en un espacio situado en el interior
de otro; bien sea mediante un proceso de descubrimiento de uno en el
interior otro, como, por ejemplo, mediante la manipulación de una caja o
de un recipiente en cuyo interior propiamente se lleva a cabo la acción
misma, o bien mediante una performance en la que el cuerpo del sujeto
se desplazará de un espacio a otro espacio contenido en el mismo,
marcado tal vez por una iluminación distinta o por algún otro tipo de
señal, en el que desarrollará la parte más esencial de su intervención
tras deslizarse de uno a otro. Siempre he considerado de interés el
tratamiento de un espacio mínimo, concentrado, focalizado. Me da la
impresión que, al hacer uso de una dimensión reducida, se produce un
doble efecto: en primer lugar se provoca cierta concentración general
de la atención, pero además se produce y manifiesta un alejamiento de
la idea de espectáculo, que, en mi opinión, nada tiene que ver con la
noción de performance. Pero vuelvo de nuevo a Mario Merz y diré con
él que el espacio está controlado por el tiempo.
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escrito por Bartolomé Ferrando en la categoría performance

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